Discusión

Participantes: Dr. Domingo Castillo, Dr. Juan Carlos Molina Yons
Moderador: Dr. Miguel Fodor, Director Departamento de Medicina, Hosp. Clínico de la U. de Chile

Moderador: Con respecto al terapia oncológica que mencionó el doctor Castillo, es verdad que la quimioterapia con sus efectos colaterales, como náuseas y vómitos, produce baja de peso, pero hay excepciones, como las pacientes con cáncer de mama, que son sometidas a quimioterapia quienes con gran frecuencia presentan aumento de peso; esto se ha estudiado bastante pero no se conoce la razón, pudiese ser que se deba a toma de conciencia por parte de la paciente y los que la rodean para hacer que se alimenten, y las pacientes suben de peso constituyéndose en un problema a posteriori, por eso no se debe insistir en que coman.

Dr. Lieberman: Con respecto a la hormona de crecimiento, en la actualidad se prefiere manejar estos pacientes con bastante cuidado. Algunos de estos pacientes se complican con neoplasias de intestino, se ha preconizado que la IGF 1, debe mantener sus niveles en los pacientes en que se usa como terapia la hormona de crecimiento y no sobrepasar esos niveles. En el uso de andrógenos como la testosterona, considerando la alta incidencia que tiene el cáncer prostático, se debe hacer un seguimiento muy cuidadoso de estos pacientes, realizando mediciones que puedan detectar a tiempo el cáncer prostático y se pueda tratar oportunamente.

Moderador: El uso de estos medicamentos debe ser tan cuidadoso como en el caso de la obesidad, ya que el mal uso produce más problemas que soluciones.

Dr. Lieberman: Muchos pacientes llegan al endocrinólogo después de haber usado estos andrógenos y en ocasiones consultan una vez que suspenden bruscamente el tratamiento, se produce una cierta disminución con respecto al efecto andrógenico luego de dos a tres meses de suspendido el fármaco, de tal manera que se debe evitar esta situación.

Moderador: ¿Cuál es la experiencia con los progestágenos en dosis alta especialmente el acetato de megestrol?

Dr. Castillo: En el caso de la oncología disminuye la anorexia y las náuseas.

Dr. Molina: No tengo mayor experiencia en su uso.

Comentario de Dr. Molina: Siempre teníamos el reparo de no dar una sobrecarga proteica debedo a algún grado de insuficiencia renal asociada al envejecimiento, pero en la medida que el tema importante es la nutrición y el ejercicio, manteniendo la autonomía del adulto mayor se ha ido concluyendo que el aporte proteico a lo menos debe ser de 1g, es decir, no se debe hacer una restricción pensando a priori que pueda haber algún tipo de intolerancia fisiológica al aporte proteico, ya que éste es muy importante para mantener la masa muscular, elemento vital para la mantención de la autonomía y una calidad de vida satisfactoria.

Moderador: Pregunta acerca de la composición de la dieta.

Dr. Molina: La composición de los distintos nutrientes en la alimentación dependerá de la tolerancia y se puede mantener la composición alimentaria normal. Con respecto a las papilas gustativas, se pierde el gusto por lo salado y es por eso que muchos hipertensos tienden a colocar más sal cuando son adultos mayores, que lo que habitualmente recibirían, ya que han perdido la sensación de dicho sabor. El gusto por los sabores dulces se conserva por más tiempo.

Moderador: Esto también es muy importante en el cáncer, donde se produce un fenómeno similar, se ha hablado de intolerancia por la carne y se ha intentado particularizarlo para los cánceres digestivos, pero no está comprobado y esto es bastante común para el cáncer en general, estos enfermos toleran mejor los alimentos dulces.

Medwave, Edición septiembre 2001, Derechos reservados.

 


 
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