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Medwave 2002 Mar;2(2):e3560 doi: 10.5867/medwave.2002.02.3560
Heparinas de bajo peso molecular en angina inestable
Low molecular weight heparins in unstable angina
José Martínez Martínez
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Resumen

Este texto completo es la transcripción editada y revisada de una conferencia dictada en el XXXVIII Congreso Chileno de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, Simposio Satélite "Heparinas de Bajo Peso Molecular en Enfermedad Coronaria", organizado por la Sociedad Chilena de Cardiología y Cirugía Cardiovascular.
El evento se realizó en la ciudad de Pucón en diciembre de 2001.
Moderadores: Dr. Ramón Corbalán(Pontificia Universidad Católica de Chile), Dr. Jorge Gajardo Sanatorio Alemán).


 

En los síndromes coronarios agudos, particularmente en la angina inestable, hay una serie de mecanismos relacionados con su patogenia:

  • Trombosis,
  • Obstrucción mecánica,
  • Obstrucción dinámica micro y macrovascular,
  • Mecanismos inflamatorios,
  • Aumento de la demanda de oxígeno, que se produce siempre, aunque en proporción variable y menor que el resto de los factores referidos (1).

A partir de un estudio de Theroux (2), quedó definitivamente establecido el valor de la heparina no fraccionada asociada a la aspirina en el tratamiento de los pacientes con angina inestable. Esto provocó cambios en la presentación clínica de los enfermos, que son evidentes en la práctica asistencial. Es decir, por toda la implementación terapéutica que comenzó en la etapa de aspirina y heparina, ya no se ven aquellos pacientes que veíamos antes con más de diez episodios de dolor anginoso por día. En un lapso de seis meses y por cada 1000 pacientes tratados, la aspirina disminuye en 50 los episodios de angina; un pequeño recurso en cuanto a costo, facilidad de acceso y con un gran impacto epidemiológico.

Cuando se estableció definitivamente la administración de heparinas no fraccionadas, su objetivo era la anticoagulación de los enfermos que se trataban. A pesar de los beneficios terapéuticos obtenidos, un porcentaje importante de pacientes quedaban sin una adecuada anticoagulación en las primeras 24 horas. Fue así que se planteó la alternativa de fracciones menores de heparina, que son heparinas de bajo peso molecular y que tienen las ventajas siguientes:

  • Vida media más prolongada.
  • Relación dosis/respuesta más predecible.
  • Menor necesidad de control de laboratorio y menos control de hemostasia.
  • Mayor biodisponibilidad luego de la administración s.c.

Comparación

Hay una serie de diferencias farmacológicas importantes entre las heparinas no fraccionadas y la heparina de bajo peso molecular, con respecto a su estructura, a su avidez de unión con las proteínas plasmáticas y, también, con respecto a su costo. Cuando se analiza el costo de los controles seguidos de hemostasia, puede llegar a existir una similitud, sin embargo, las heparinas de bajo peso molecular son más caras que la heparina sódica.

No sólo hay diferencias entre la heparina de bajo peso molecular y las heparinas no fraccionadas, sino que hay diferencias entre las distintas variedades de heparinas no fraccionadas, que son bioquímicamente distintas unas de otras, aunque es muy difícil afirmar si hay o no un efecto de clase; en efecto, desde el punto de vista morfológico, son diferentes.

Por tanto, hay diferencias morfológicas entre las distintas variedades, pero también hay diferencias en las características físicas y bioquímicas entre las distintas heparinas de bajo peso molecular. Si bien tienen propiedades hemostáticas similares, sin embargo, la calidad de estas propiedades difieren entre sí, a pesar del efecto de clase.

En la Figura 1 se presentan los distintos ensayos clínicos y se analizan los diferentes tipos de heparinas que se usan en distintos tipos de pacientes. En consecuencia, se presenta al menos un beneficio que está relacionado con la mayor facilidad de administración, la ausencia de necesidad de controles de hemostasia y, posiblemente, algún beneficio sobre los episodios refractarios.

Figura 1.

En poblaciones que tienen mayor riesgo que la de los pacientes del estudio FRISC o del estudio FRAXIS, se demuestra que la enoxaparina, es mejor que la heparina no fraccionada en la reducción de eventos al día 8, al día 14 y al día 43.

Con un sentido clínico amplio, se podrían afirmar dos conceptos:

  • Los resultados de diversos estudios clínicos aleatorios (FRISC, ESSENCE, TIMI IIB, FRAXIS), usando diferentes heparinas de bajo peso molecular (dalteparina, enoxaparina y nadroparina) han demostrado que, en la fase inicial de los síndromes coronarios agudos, dalteparina y nadroparina son tan eficaces como la heparina no fraccionada en reducir la muerte o infarto. En cambio, enoxaparina es la única heparina de bajo peso molecular que ha demostrado ser más eficaz en reducir dichos eventos clínicos (ESSENCE, TIMI IIB).
  • Se ha señalado mayor beneficio sobre la refractariedad que, aunque prevalece más, es un evento más blando. La refractariedad, en algunos ensayos clínicos, se coloca como necesidad urgente de revascularización. Hay dudas sobre el beneficio de la disminución de la refractariedad en pacientes de bajo riesgo, por lo que se dificulta la interpretación de los metaanálisis de todos los ensayos con distintas heparinas de bajo peso molecular.

De cualquier manera, el ulterior progreso de esta terapéutica implica el desarrollo de fracciones aún menores que las heparinas de bajo peso, capaces de actuar con la antitrombina y de provocar una inhibición muy fuerte del factor X activado, dificultando de esta manera los mecanismos de la coagulación.

Eficacia y seguridad

Esta fracción de heparina de bajo peso molecular, este pentasacárido, ha demostrado eficacia en disminuir la trombosis venosa, más allá de la enoxaparina, en pacientes que presentan fractura de cadera y fractura de rodilla, aunque no se conoce los resultados que pueden dar sobre la trombosis arterial.

Un estudio recién comunicado es el estudio PENTUA, que es un estudio en fase II (lo que no quiere decir que estos resultados puedan extrapolarse a la clínica), que alienta a la realización de un estudio en fase III, donde se comparan cuatro dosis de pentasacáridos con la enoxaparina y se demuestra, por lo menos, eficacia y seguridad. No provoca más hemorragia. Se podría llegar a decir que provoca menos hemorragia y promueve los mismos resultados en disminución de muertes e infartos agudos de miocardio. Pero les vuelvo a repetir que es un estudio en fase II, que propone eficacia y seguridad de cuatro dosis diferentes de un pentasacárido, en el que se observó que no hay relación dosis/respuesta, es decir, que pequeñas dosis tenían el mismo beneficio que las dosis altas.

Una vez que comprendimos todos estos resultados de la heparina de bajo peso molecular en el tratamiento de la angina inestable, quedaron algunas interrogantes. ¿Cuál es la interacción de las heparinas de bajo peso molecular con los bloqueadores de los receptores plaquetarios IIb/IIIa? Algunos estudios demuestran que se trata de una interacción segura, eficaz -no aumenta el sangrado- y puede tener iguales beneficios sobre la muerte y el reinfarto. También es posible que los efectos de la asociación entre heparinas de bajo peso molecular y bloqueadores de los receptores plaquetarios IIb/IIIa sobre el factor X activado, sean más firmes y tal vez más estables, con menores efectos estimuladores de trombina o protrombóticos agregados.

Además de esta asociación con los IIb/IIIa, en todos los estudios señalados (ESSENCE, TIMI IIB, FRIC, FRISC II FRAXIS, ANGIOFRAX), la última inyección de heparina de bajo peso molecular s.c. fue 12 horas antes del procedimiento; durante el procedimiento hemodinámico, se administró heparina no fraccionada; y la heparina de bajo peso molecular se reestableció después de varias horas de efectuado el procedimiento y después de retirar los catéteres.

Es decir, muchos de nosotros decíamos que si el paciente era de alto riesgo, era más cómodo administrar heparina no fraccionada, pensando en que podía llegar a necesitar una estrategia intervencionista; en cambio, en los pacientes de mediano y bajo riesgo, podía ser más cómodo utilizar heparinas de bajo peso molecular. Esto significaba una contradicción con respecto a los análisis que señalaban que las heparinas de bajo peso molecular mejoraban a los pacientes más graves y que no había diferencia con la heparina no fraccionada en los pacientes de mediano riesgo.

En el estudio ESSENCE, si se observa con cuidado, nos podemos dar cuenta de que, en la revascularización planificada, la angioplastía tuvo éxito en las dos estrategias, independientemente de la heparina que se utilizó, y también tuvo éxito en la revascularización urgente, cuando los procedimientos no se programaron. Tampoco hubo mayor incidencia en los episodios de hemorragia mayor, aun en los casos de revascularización urgente; en los casos de revascularización planificada hubo la misma probabilidad de problemas (3) (Figura 2).

Figura 2. Estudio ESSENCE, seguridad y eficacia.

Durante el procedimiento hemodinámico quedan una serie de análisis pendientes con respecto de la administración de bloqueadores de los receptores plaquetarios IIb/IIIa, pero que no inhibe la administración de heparina de bajo peso molecular, incluso en los pacientes en quienes se piensa que van a necesitar una estrategia más agresiva.

Se podría sugerir, por tanto, lo siguiente:

  • En los pacientes que estén recibiendo heparina de bajo peso molecular y ante la eventualidad de un procedimiento hemodinámico que se debe realizar en las primeras ocho horas, se puede administrar bloqueadores de los receptores plaquetarios IIb/IIIa;
  • Si han transcurrido más de ocho horas, se puede administrar o no bloqueadores de los receptores plaquetarios IIb/IIIa, junto con enoxaparina o heparina no fraccionada;
  • Entre 8 y 12 horas del evento, la enoxaparina se puede administrar por vía i.v., en dosis de 0,3 mg por kilo, con el objeto de mantener una dosis de heparina que tenga un efecto antagonista del factor X activado, que aparentemente es el mecanismo que ofrece resultados adicionales con respecto a la heparina no fraccionada.

En el estudio GUSTO IV, en todos los pacientes se usó una heparina no fraccionada y, en el grupo con tratamiento, se utilizó un bloqueador de receptores plaquetarios IIb/IIIa; hubo alrededor de 2% de intervenciones en los pacientes con síndromes coronarios agudos, es decir, se trataba de grupos de bajo riesgo. Pero, en realidad, la cantidad de complicaciones que hubo en este grupo fue despreciable. Así se confirmaba la presunción de que no debería haber una contraindicación para usar heparina de bajo peso molecular en los pacientes con angina inestable, en quienes se preveía intervenciones terapéuticas endoluminales.

Es interesante analizar el perfil de seguridad de dos estudios de observación, en los que se usa la enoxaparina a una dosis estándar y a una dosis reducida, asociada a inhibidores de los receptores plaquetarios IIb/IIIa, en este caso el abciximab. La asociación de dosis bajas de enoxaparina con abciximab se correlaciona con una menor incidencia de hemorragias mayores, con menor necesidad de transfusiones y con una menor incidencia de hemorragias en los sitios puncionales.

Asimismo, los estudios NICE I Y NICE 4, comparados con EPILOG y EPISTENT, arrojan observaciones similares. Se observa que ocurren menos muertes, menos infartos, menos revascularizaciones y menos end point de infarto, muerte y revascularización urgente. Si bien estos resultados, a los 30 días, en razón del número de pacientes estudiados, no entregan conclusiones definitivas, por lo menos se puede decir que es probable que esta dosis de enoxaparina presente efectos seguros, eficaces y aditivos a los bloqueadores de los receptores plaquetarios IIb/IIIa, en los pacientes con angina inestable (Figuras 3 y 4).

Figuras 3 y 4. Estudios NICE I y NICE IV, comparación con estudios EPILOG y EPISTENT.

El estudio ACUTE II analizó otro bloqueador de los receptores plaquetarios IIb/IIIa, el tirofibán, asociado a una dosis de 1 mg/kg de enoxaparina, comparándolo con la heparina no fraccionada. Se observaron resultados bastante similares en cuanto a hemorragias mayores, menores, y en los sitios de punción (Figuras 4 y 5). Realmente hubo ausencia de diferencias en ambos grupos, lo que también tiene una repercusión sobre las necesidades de transfusión y sobre la incidencia de trombocitopenia. La asociación entre tirofibán y enoxaparina no tiene efectos adversos mayores que la asociación de tirofibán con heparina no fraccionada.

Figuras 4 y 5. Estudio ACUTE II.

¿Qué ocurre cuando se asocia angioplastía a la administración de enoxaparina? Es decir, las heparinas de bajo peso molecular, ¿serán utilizadas en los procedimientos hemodinámicos? La indicación presunta de un procedimiento hemodinámico, es decir, saber que el paciente va a necesitar un procedimiento hemodinámico, no es una contraindicación para la administración de heparinas de bajo peso molecular; es posible llevar a la sala de hemodinamia a los pacientes con heparina de bajo peso molecular y mantener su administración. No hay consenso absoluto, pero se plantea reforzar con una dosis i.v., si la última dosis s.c lleva más de ocho horas.

Las heparinas de bajo peso molecular pueden asociarse a los bloqueadores de los receptores plaquetarios IIb/IIIa y tienen efectos anti factor Xa más regulares y con menos efectos trombóticos.

  1. Braunwald E, Circulation 1998;98:2219-2.
  2. Theroux P et al, N Engl J Med 1988, 319; 1105-1111.
  3. Circulation 1998: 17 suppl I 563.

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Este texto completo es la transcripción editada y revisada de una conferencia dictada en el XXXVIII Congreso Chileno de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, Simposio Satélite "Heparinas de Bajo Peso Molecular en Enfermedad Coronaria", organizado por la Sociedad Chilena de Cardiología y Cirugía Cardiovascular.
El evento se realizó en la ciudad de Pucón en diciembre de 2001.
Moderadores: Dr. Ramón Corbalán(Pontificia Universidad Católica de Chile), Dr. Jorge Gajardo Sanatorio Alemán).

Expositor: José Martínez Martínez[1]

Filiación:
[1] Hospital Univesitario Austral, Buenos Aires, Argentina

Citación: Martínez J. Low molecular weight heparins in unstable angina. Medwave 2002 Mar;2(2):e3560 doi: 10.5867/medwave.2002.02.3560

Fecha de publicación: 1/3/2002

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